Cierre de la revista Plaza Mayor de Medinaceli
Escrito por WebSoriafeb 15
En 2011 ya no vuelve a distribuirse por la comarca de Medinaceli esta revista mensual, cuya vida llegó a un par de años, que nos daba a conocer imágenes y noticias de las gentes y pueblos del contorno, a todo color.
Fue un empeño de aventura personal de Toni Palmer, periodista ya curtido, con experiencia de antiguo corresponsal en el extranjero, luego en la prensa de la capital soriana, y que este par de años intentó que nuestra comarca entrara en la normalidad informativa, de la cual siempre ha carecido.
La falta de población de la comarca, que obliga a tiradas limitadas, y el enfrentamiento casi desde su primer número con los poderes que la vienen dominando, tan poco adaptados a la transparencia en su gestión, han hecho que al final deba cerrar, después de que su quijotesco iniciador haya perdido unos dineros en el empeño.
Los que dominan la vida en varios de nuestros pueblos ya no tendrán necesidad de seguir con su proyecto de quitarle anunciantes para replicar con otra revista similar que contrarrestara la información y comentarios que Plaza Mayor nos ofrecía. Seguirán prefiriendo el oscurantismo, la falta de información. Muchos lectores no sabíamos ni sus nombres, pero ahora los conocemos hasta en foto. Esto que en otras partes sería motivo de satisfacción para el que es mencionado en los medios, en muchas partes de Soria no les hace ninguna gracia que de ellos se hable.
La alternativa de información de la comarca solo lo podamos hacer desde internet, con el inconveniente de que el público al que llegamos es distinto, pues pocos de nuestros “internautas” están viviendo en nuestros pueblos. Vamos a ver si acertamos.
1 comentario
Enviado por Luis Gaztelu Olabide el 15 febrero, 2011 a las 21:51
Si de verdad esta revista era el azote de los poderosos de la comarca, ¿por qué no se sigue haciendo en internet? Hacerse con un espacio en blogspot es gratis ypuede dar mucho juego. Me gusta este tono de rebeldía en el artículo. Los tiempos cambian pero Soria, desgraciadamente no evoluciona, como se dice en uno de los encabezamientos. Excepto la capital y media docena de pueblos, el resto del territorio es la involución pura, el vacio, la despoblación, el adobe desgasado y decrépito, el castillo de arena de Serón, con cada vez menos masa.